“EDUCANDO- NOS A
TRAVÉS DE EMOCIONES”
Autora:
HIDALGO CAROLINA
Filiación
institucional: IESDYT 9-001 Gral. José de San Martín
Correo
electrónico: krolc_01@hotmail.com
Palabras
claves: emocional, situaciones, educación,
habilidades, interacción, social, enseñanza.
Las emociones están
presentes en nuestras vidas desde que nacemos y juegan un papel relevante en la
construcción de nuestra personalidad e interacción social. Vivimos sentimientos
en cualquier espacio y tiempo, con la familia, con los amigos, con nuestro entorno,
con nuestros iguales, con nuestra escuela, con nuestros educadores, etc.
Entre los 0 y los 6 años se inicia ese momento de
la vida que llamamos primera infancia y ocurren los momentos clave en nuestra
relación con el lenguaje. Aprendemos a comunicarnos, [en la medida en que los
otros] le otorgan sentido a nuestros gritos, a nuestros llantos. Aprendemos a
hablar después de mucho tiempo de robar voces, de sentir cómo suenan y cómo
cantan. (Yolanda Reyes, 2013).
Hoy
en día las instituciones son presión emocional para los niños, constantemente
enfrentan diversas presiones o situaciones académicas y sociales que van desde
sentirse enojado, molesto, ridiculizado, orgulloso, entre otras, y afectan el
aprendizaje porque influyen en la comunicación, la atención y la memoria, y en
todo lo que necesitan para manejarlas.
La
ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las niñas, niños y
adolescentes, tiene por objeto la seguridad total de los mismos. En algunos
artículos, como el 3 nos indica que debe respetarse al niño/a como sujeto de
derecho, a ser oídos y que su opinión sea tenida en cuenta, su edad, grado de
madurez. En el artículo 4 nos indica el fortalecimiento del rol de la familia
en la efectivizacion de los derechos, Así mismo en el artículo 7 destaca la
responsabilidad familiar, donde deben cumplir tareas y obligaciones en lo que
respecta al cuidado, desarrollo y educación integral, mientras que los
organismos deben asegurar políticas, programas y asistencia apropiados para que
la familia pueda asumir esta responsabilidad, el articulo 15 habla del derecho
a la educación, y el articulo 24 derecho a expresarse entre otros (Boletín
Nacional, 2005).
Teniendo
conocimiento de la misma, nos situaremos en un escenario de un
pequeño de 3 años en donde la familia acompaña escasamente en el proceso de la
infancia debido a su situación laboral.
La misma convive en la finca donde trabaja, y los niños de la misma edad
comparten mucho tiempo juntos. Esta convivencia permanente, tiene fortalezas a
nivel de relaciones interpersonales entre ellos, pero también es motivo de
situaciones que influyen a la hora de
resolver conflictos. Y además, al ser un círculo social definido e identificado,
también refleja la dificultad de adaptación a nuevos0 ámbitos y a la creación
de nuevas relaciones interpersonales. En
ocasiones, observaba que el niño en situaciones de conflictos, habituales a su
edad, (pelear por un juguete, por ejemplo) no podía controlar su enojo, lo que hacía
que acudiera a golpes o berrinches hiriendo a sus compañeros o acciones violentas que no podía medir.
Estos
entornos impiden por momentos, el bienestar personal y social dentro del
grupo. Y es
aquí donde debemos replantearnos ¿Cómo influyen estas emociones y sentimientos
en la vida social y educativa en la primera infancia? ¿Qué importancia tiene
la autoestima en el desarrollo de la inteligencia emocional? Frente a esta situación fue que me propuse
trabajar educación emocional, ya que debía buscar herramientas para brindarle
al niño y ayudarlo a controlar esas emociones y sentimientos por los que pasaba
diariamente y así también favorecer su desarrollo y autoestima, mejorando su
forma de relacionarse con el resto del grupo, a
partir del DCP e incluyendo saberes relevantes en base a la propuesta, teniendo
en cuenta la problemática.
Como docente, era todo un desafío el ver si
era lo correcto actuar de esta manera, ya que nuestras emociones también pueden
generar efectos en nuestros alumnos. Al cambiar mis propias emociones para
enseñar, teniendo una actitud positiva iba a permitir que generara confianza en
el niño.
El
docente como “acompañante afectivo, figura de sostén, otro significativo” y
como “mediador cultural” enseña compartiendo expresiones mutuas de afecto,
ofreciendo disponibilidad corporal, realizando acciones conjuntamente,
acompañando con la palabra, entre otras formas de enseñar específicas y particulares
para los más pequeños. (Rosa Violante, 2011)
Nadie pone en duda
que todos los seres humanos experimentamos su existencia, aunque no
siempre podemos controlar
sus efectos, de
ahí la importancia de considerar
a la educación emocional como un aspecto tan importante en la formación del
individuo como lo es en su ciclo educativo,
sin embargo, de niños es cuando más receptivos somos, por tanto es cuando más
efectiva es tal educación.
Nacemos con una tendencia innata a
buscar la interacción con los demás, pero debemos aprender habilidades que nos
permitan desenvolvernos en nuestras interacciones sociales. El desarrollo de
estas habilidades es un proceso inmerso en el paso de socialización, que se
produce a través del contacto con los demás. Es decir, desarrollamos nuestras
relaciones sociales, mientras aprendemos a socializarnos y lo hacemos mientras
nos relacionamos con los demás. Se trata de un aprendizaje práctico, por lo
tanto, al tratarse de un proceso, necesita de tiempo, constancia, repeticiones
oportunas y dedicación.
En la primera etapa de la infancia
comienzan a interactuar con sus figuras más cercanas, sus progenitores y
familiares, es aquí donde entran en juego la imitación. El niño imita las
conductas sociales que observa y prueba su efectividad, si obtiene
consecuencias positivas tenderá a repetir y si la consecuencia es negativa obtendremos
el efecto contrario. Debiendo así, aprender a identificar las señales
que nos ofrecen nuestros sentimientos y a usarlas como base para tomar decisiones
adecuadas, transmitiendo un mensaje
claro: todos los sentimientos
están bien, son las conductas las que pueden estar mal.
En el jardín maternal les permitimos
desarrollar armoniosamente el gesto, el ademán, y el movimiento expresivo
de todo su cuerpo, integrando en el movimiento mismo, las áreas motora,
intelectual y afectiva, pudiendo entonces desarrollar sus lenguajes por
medio del juego. Un desarrollo
emocional correcto y dentro de los parámetros considerados
como normales es fundamental para que el niño alcance el nivel
suficiente de inteligencia emocional.
El desarrollo
cognitivo es una reorganización
progresiva de los procesos mentales como consecuencia de
la maduración biológica y la experiencia ambiental. Particularmente en los
niños de 3 años ya debemos enseñarles a gestionar sus emociones, enseñándoles a
reconocerlas, identificarlas y nombrarlas, ofreciéndoles a través del juego
diferentes situaciones a las que tendrá que enfrentar (Jean Piaget, 1982)
En la sala, trabajando por
medio de la multitarea se favoreció el desarrollo de actitudes de autonomía, promoviendo el
trabajo en
pequeños grupos, permitiendo respetar al niño en sus tiempos personales, en sus
intereses, en sus posibilidades de interactuar con otros, acompañándolos de un
modo placentero en la conquista de sus aprendizajes. Esta propuesta
posibilita ofrecer múltiples alternativas atendiendo las diversidades. También
se estimula su lenguaje a través de diferentes expresiones como cuentos,
imágenes, canciones para que pueda nombrar e identificar cada emoción. En
la rutina diaria, al preguntarle cómo se siente, le ayudara a tomar conciencia
de sí mismo. Se dará cuenta de que su actitud es distinta cuando esta triste,
alegre o enfadado. De este modo comprenderá la importancia que tiene, lo que
siente el corazón. Potenciando espacios para que puedan expresar libremente,
por medio del juego simbólico les permitiremos ensayar diferentes roles, lo
cual les ayudara a desarrollar su inteligencia emocional.
Por medio de la sensibilización corporal el niño crece día a
día, su desarrollo permite desde su expresión, la aparición y
enriquecimiento de toda su pluralidad de lenguajes, su intelecto,
su cuerpo, su afectividad, su sensibilidad estética, su ser social y ético. Está bien que exprese, se enfade o sienta
celos, pero tiene que reconocer que la activación que siente se deriva de la
emoción (independientemente de cuál sea esta). Se trata de comprender que ciertos estados emocionales son
displacenteros para todos. Estas acciones nos permiten conocer
acerca de la inteligencia emocional y su importancia en cuanto a la influencia
en los procesos de enseñanza aprendizaje, en cómo sirve el manejo de las
habilidades emocionales en nuestros niños/as y para nuestra labor, bienestar psicológico
y social, para la prevención de estrés laboral, entre otros aspectos positivos
para la vida intra e interpersonal.
Es un reto hacer cada
instancia, en el jardín maternal, un lugar de necesidades y verdades
consideradas, de preguntas y reflexiones, que respondan y fortalezcan al grupo,
como así también al docente, pretendiendo que mis alumnos/as sepan identificar
lo que sienten, crezcan y, favorezcan
el desarrollo de la propia identidad, de la confianza y seguridad en sus
capacidades, para actuar con iniciativa y autonomía, para aprender, para
defender sus derechos y expresar pensamientos como así también desarrollar competencias
para la resolución de conflictos a través del diálogo.
“Educar la mente sin educar el corazón no
es educar en absoluto” (Aristóteles, 384 a. C.).
Se debe adquirir conocimientos pero también enseñar habilidades sociales
para poder relacionarse con los demás. Lo que alienta a educar el corazón es la
idea de que si hoy nos ocupamos de
las emociones, mañana reduciremos la incidencia de problemas derivados de
emociones conflictivas y desarrollaremos
una persona sana que determine la liberación y la madurez emocional, obteniendo
la sensación de eficacia y de autorrealización.
Es fundamental ver a las instituciones
educativas como formadora de una educación integral del sujeto; ya que no solo
debe brindar contenidos sino también formar personas que puedan desarrollarse
en una vida social, que sean aptos de mostrar las capacidades y que se
consideren valiosas en este medio social en el que vivimos; que no solo debe
ocuparse de lo intelectual sino también
de atender a las demás dimensiones de un ser humano digno.
Para controlar nuestras emociones
tenemos que controlar nuestros pensamientos. Todos y todas tenemos derecho a
hacer, sentir y pensar lo que queremos, mientras no dañemos a nadie. En
educación infantil debemos trabajar la importancia del esfuerzo, hacer que
entiendan que a veces tenemos que conseguir objetivos pequeños antes de
conseguir uno mayor. Tienen que aprender a esperar; si aprenden a hacerlo, a
controlar los impulsos, conseguirán con más facilidad los objetivos marcados.
BIBLIOGRAFIA:
·
Instituto
de Educación superior n° 9-001 (2022). Clase n°1, modulo el sujeto que aprende
en Educación Maternal. Especialización
Docente de Nivel Superior en Educación Maternal. Mendoza. D.G.E.
·
Instituto
de Educación superior n° 9-001 (2022). Clase n°1, modulo Juego. Especialización Docente de Nivel
Superior en Educación Maternal. Mendoza. D.G.E.
·
Instituto
de Educación superior n° 9-001 (2022). Clase n°4, modulo Juego. Especialización Docente de Nivel
Superior en Educación Maternal. Mendoza. D.G.E.
·
Instituto
de Educación superior n° 9-001 (2022). Clase n°1, modulo Campos de experiencias y
saberes de la propuesta curricular provincial de Educación Inicial para
Jardines Maternales. Especialización
Docente de Nivel Superior en Educación Maternal. Mendoza. D.G.E.
·
Instituto
de Educación superior n° 9-001 (2022). Clase n° 6 , modulo Ejes
vertebradores y los ejes de experiencia
en el Jardín Maternal 2022. Especialización Docente de Nivel Superior en
Educación Maternal. Mendoza. D.G.E.
·
Ley
N° 26.061 de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
Buenos Aires. 2005.
·
Instituto
de Educación superior n° 9-001 (2022). Clase n° 5, modulo Educación desde la
Cuna 2021. Especialización Docente de Nivel Superior en Educación Maternal.
Mendoza. D.G.E.
·
Instituto
de Educación superior n° 9-001 (2022). Clase n° 1, modulo Lenguajes Expresivos
2022. Especialización Docente de Nivel Superior en Educación Maternal. Mendoza.
D.G.E.
- Pickler,
E; Lockzy, El papel del adulto en la pedagogía. Buenos Aires, 2020.
- Sarlé,
P; Ivaldi, E, y otras, Arte, educación y primera infancia: sentidos y
experiencias, OEI, 2014.
·
GOLEMAN,
D. (1995). Inteligencia Emocional. Barcelona: Kairós
·
MANUEL
ÁLVAREZ, RAFAEL BISQUERRA, EVA FITA, FRANCESC MARTÍNEZ Y NÚRIA PÉREZ (2020).
Evaluación de programas de Educación Emocional.
·
MALAISI,
LUCAS. “Fundación Educación Emocional” https://fundacioneducacionemocional.org/fundacion/

Comentarios
Publicar un comentario